
Mujeres feas y bebidas baratas: una reseña que terminó en orgía cuando lo que empezó como una crítica de bar se convirtió en la fiesta más salvaje del año. Las chicas demostraron que el atractivo está en la actitud, dejando a todos sin aliento entre tragos y gemidos. Las bebidas económicas solo sirvieron para soltar inhibiciones más rápido.
Nadie esperaba que la noche acabase con tanta piel sudorosa y ropa por el suelo. Lo que faltaba en glamour sobraba en fogosidad, con posiciones que harían ruborizar hasta al más pervertido. Para quienes buscan sexo real sin pretensiones, esta es una orgía que demuestra que el placer no tiene estándares de belleza.