Marido cornudo pilla a su mujer mirando al albañil y masturbándose en una escena llena de fantasías prohibidas. Mientras el marido llega inesperadamente, la esposa no puede apartar la vista del fornido albañil trabajando. Sus dedos exploran con desesperación su entrepierna, imaginando lo que el obrero podría hacerle. La cámara alterna entre su mano mojada y los músculos del hombre, mientras su marido observa con mezcla de indignación y excitación. Perfecto para los que disfrutan del morbo de los cuernos y la lujuria secreta. Cuando estalla en orgasmo, el cornudo no sabe si enfadarse o unirse al juego.