El cabrón pasaba por la calle, inmediatamente lo llamé al bosque qué perra. El cabrón pasaba por la calle cuando esta perra lo llamó al bosque sin pensarlo dos veces. La muy zorra no pudo resistirse a ese tipo y lo llevó entre los árboles para un rapidín de esos que no se olvidan. Entre gemidos ahogados y empujones contra un tronco, dejó claro que cuando le entra el morbo, cualquier lugar es bueno para follar como animales.