A las 8 pm esta zorra no aplaude como los demás la muy guarra prefiere recibir una buena palmada en el coño como saludo. Y no es cualquier palmadita, eh, sino de esas que hacen eco y dejan la marca de una mano en esas nalgas perfectas. La cabrona se pone en cuatro como si fuera su trabajo, moviendo el culo al ritmo de cada golpe mientras los gemidos se escapan de su boca. Vaya manera más caliente de celebrar la hora de los aplausos.