Una joven cayó de cuatro patas en la red en Love Island y se armó el escándalo más caliente del reality. La tía, con ese cuerpazo que tiene, quedó en la posición perfecta para que todos le vieran el culazo y las tetas como si fuera una sesión de fotos privada. Los gemidos que soltó fueron de auténtica vergüenza ajena, pero a la vez de puro morbo.